viernes, 3 de marzo de 2017
jueves, 2 de marzo de 2017
La pubertad y los caracteres primarios y secundarios en niños y niñas
Cambios físicos: caracteres sexuales primarios y secundarios.
En la infancia, el niño va descubriendo su propio cuerpo mediante la
observación y la exploración. La niñez es una etapa de identificación
sexual.
La adolescencia es la fase de la vida durante la cual se producen más cambios / ABC Color
La sexualidad va evolucionando en el transcurso de la vida de un individuo.
La adolescencia es la fase de la vida durante la cual se producen más cambios: aparecen los caracteres sexuales secundarios, en ambos sexos el cuerpo cambia, y se manifiesta con fuerza el deseo sexual y la búsqueda de relaciones afectivas con otras personas.
En la madurez sigue manteniéndose el deseo sexual y las relaciones afectivas, pero de forma más relajada que en la adolescencia.
Durante la senectud la vida sexual puede ser similar a la que experimenta la etapa anterior.
¿Qué es la pubertad?
La pubertad es la etapa en cuyo transcurso se produce la maduración de los órganos reproductores y que comienza entre los 10 y 14 años. Se produce debido a la acción de determinadas hormonas, y se manifiesta en el hombre como la primera eyaculación y en la mujer como la primera menstruación.
Además de los cambios fisiológicos que experimenta el cuerpo, hay cambios morfológicos y psicológicos que se desarrollan a lo largo de unos cuatro años.
La pubertad supone una etapa de cambio en la que los niños y niñas se transforman biológicamente en hombres y mujeres con capacidad de reproducción.
¿Qué y cuáles son los caracteres sexuales?
El dimorfismo sexual que existe entre los hombres y las mujeres se debe a los denominados caracteres sexuales primarios y secundarios.
Los caracteres sexuales primarios son los que distinguen los dos sexos desde el nacimiento y están relacionados con la reproducción, es decir, los órganos reproductores.
Los caracteres sexuales secundarios son aquellos que no intervienen directamente en la reproducción, pero que contribuyen también a la diferenciación de los dos sexos.
Los caracteres sexuales secundarios son los siguientes:
En las niñas
• Se produce un aumento de tamaño de los órganos sexuales (ovarios, útero, vagina y labios).
• Ensanchamiento de las caderas.
• Se desarrollan los senos y los pezones.
• Crece el vello en el pubis y en las axilas.
• Aumenta el tejido adiposo.
• Aparece el acné.
En los varones
• Los órganos sexuales aumentan de tamaño (pene y testículos).
• La voz se hace más grave.
• Se produce un desarrollo muscular que lleva consigo un desarrollo corporal.
• Crece el vello en el pubis y en las axilas, y generalmente en todo el cuerpo. Crece la barba.
• Aparece el acné.
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